.Busco flores, encuentro cardos .
.Busco amigos, encuentro pesados.
.Busco locura, encuentro silencios.
.Busco comprensión, recibo patadas.
.Busco en el mar, encuentro en la arena.
.Busco miradas, encuentro susurros.
Que buscas en mi espacio??
Que querías encontrar??
cuéntamelo

martes, 15 de junio de 2010

:: LoS TaCoNes GaFaDoS ::


Veo su cara de alivio al ver todo lo que había traído y un respiro profundo salió como contestación a todo mi esfuerzo, simplemente me mira y me dice si puedo ir colocándolos mientras ella acaba de convencer a Raúl de que si no se ponía las mallas no habría postre esa noche, y tocaban natillas!!, simplemente afirmé con un movimiento ligero de cabeza.

Me dirigí hacia el salón de actos que todavía estaba cerrado para evitar posibles destrozos en el decorado que habíamos preparado esa semana con todo el esmero posible, al abrir me detuve un momento a contemplarlo desde ese punto donde se percibía todo el colorido, una tímida sonrisa de satisfacción salió de mi cara y comencé a andar hacia las butacas más cercanas al escenario, fui cogiendo puñados de corazones recortados todos al mismo tamaño donde en cada uno iba impreso el programa a desarrollar y las canciones que nos niños iban a interpretar, coloqué con mucha paciencia una a una procurando que no coincidiera el mismo color en dos contiguas.

Según iba avanzando ya me empezaba a molestar uno de los zapatos, solo a mí se me ocurría ponerme los nuevos con un tacón de infarto para este acto pero tenía su caché la situación y quería estrenarlos, cuando sin darme cuenta tropiezo y protagonizo la caída más monumental de mi vida…cuando me incorporo, noto que me duele mucho la cadera con cada movimiento que doy, entrecierro los ojos retorciéndome de dolor pero consigo levantarme, instintivamente me sacudo la falda, me coloco la chaqueta pero noto que mi mano al rozar una parte de mi ropa se humedece, cuando miro por fin que era aquello que me había estropeado el traje descubro que mi mano está llena de sangre, quedo en shock cinco minutos mirándome la mano y temblando sin poder siquiera girar la cabeza, no me salen las palabras, no logro gritar, ni moverme…solo mi mano mientras la sangre que en ella aún tengo resbala por ella.

Reacciono al escuchar el bullicio que se agolpa en la puerta de entrada, todavía cerrada debido a que no quería que ningún niño travieso se colara antes de tiempo, bajé la mano y me giré lentamente, mi ojos quería ir más deprisa para ver durante un segundo que era aquello y ahorrarme el susto que ahora mismo no me dejaba ni manejar mi cuerpo, cuando por fin conseguí mirar hacia el suelo, lo único que vi fue un enorme charco de sangre y una mano que salía de debajo de la tela del escenario, salí corriendo en ese mismo instante de allí después de mirar a conciencia hacia los lados mientras huía porque quien hubiera hecho eso podría seguir por allí. Me dolía la cadera e iba avanzando por ese largo pasillo pero sin detenerme mientras buscaba las llaves para abrir la puerta, aún las tenía llenas de sangre ahora ya más seca, en ese instante me di cuenta de que no podía salir ahí fuera con esa ropa, iba causar pánico entre la gente y no necesitábamos eso en este momento, pensé en las telas decorativas que fuimos colgando por todo el espacio y la arranqué sin ninguna dilación, me la puse por encima y salí como pude de aquel lugar cerrando con llave a mi paso.


sábado, 12 de junio de 2010

:: Con TenEdOr O CuChArA??? ::


-Saraaaaaaaaaaaaaa, baja a comer, no te lo repito más!!

- Un segundo, que estoy terminando esto!! - grité por enésima vez en un cuarto de hora - soy una incomprendida- dije a regañadientes por ese grito inesperado, mientras el ceño se me iba desfrunciendo y transformándose en una sonrisa pícara a la vez que seguía recortando corazones para aquella función teatral que teníamos planeada esa misma tarde con los de primero.

Terminé de recortarlo rápido para no escuchar más a mi madre decirme lo atolondrada que era, preparé todo en cinco minutos de reloj y ordené a mi manera todo lo que vi fuera de lugar aunque al girarme, cuando ya estaba en la puerta de mi habitación antes de irme a comer, vi algunos recortes de colores que brillaban con la luz que entraba por ventana pero me hice la sueca y bajé rápido las escaleras, entré en la cocina donde ya me esperaban con cara de pocos amigos, mi madre sin dirigirme palabra y mi hermano haciendo caso omiso de todo rebañando ya el plato de lentejas sin respirar siquiera, no fuera ser que se quedara sin ellas, siempre repetía y comía rápido con recelo de que le fuéramos a quitar el plato de la mesa. Me senté después de vaciar mis manos de todos aquellos papeles y puse cara de pocos amigos:

-No hay otra cosa?? Es que no me apetecen lentejas con este calor!! – la mirada de mi madre desafiante respondió de inmediato a lo que había preguntado y a las posibles preguntas que se me ocurrieran hacer, así que opté por echarme unas pocas y comer a regañadientes.


Al acabar aquel “suculento manjar” que hice saber que no era de mi agrado, ayudé a mi madre a recoger y me preparé rápidamente para salir hacia el colegio donde estaba haciendo las prácticas, por el camino solo iba pensando en todo lo que me esperaba a partir de ahora, todo lo que iba cambiar mi vida ese verano que comenzaba a florecer, que quería comenzar ya pero que aún no llevaba su nombre escrito, entre tantas dilaciones el trayecto se me hizo corto y llegué casi a la hora, me encontré a la entrada a algunos padres con sus pequeños ya preparados con sus vestidos correspondientes, había. margaritas, abejas, animalitos y hasta un sol al cual le picaba mucho el maquillaje según le estaba dando a entender a su madre que no dejaba de apartarle la mano para que no se rascara.


Entré como pude buscando a Susana, ella era la profesora que dirigía toda la obra y con la que llevaba medio curso en prácticas con los alumnos de primero, me encantaba este trabajo porque los niños a esta edad aún sienten motivación por aprender y para mí era muy gratificante ver sus caras de ganas en cada cosa nueva que les comentábamos; la vi al fondo del vestuario vistiendo a su hijo Raúl que iba de abeja y que no quería llevar aquellas mallas que decía que eran de chicas y que se iban reír de él, Susana solo lo miró y el agachó la cabeza sumisamente.


-Hola Susana, traigo lo que me habías pedido – dije una vez estuve cerca de ambos, ella se giró un poco sobresaltada, se incorporó lentamente debido a un problema de espalda reciente, miró para la bolsa y la abrió sin mediar palabra